Nicaragua
Desde 1980, Save the Children ha trabajado para mejorar la vida de los niños y familias Nicaragüenses que viven en la pobreza. Después de la devastación del Huracán Mitch, nuestra oficina de Nicaragua concentró sus esfuerzos en los Departamentos más afectados, los departamentos de Chinandega y León. En el 2006, Save the Children invirtió más de dos millones de dólares en programas para la seguridad alimenticia, salud materno infantil y educación para 79,000 niños y sus familias.
Un tercio de todos los niños Nicaragüenses que comienzan primero básico nunca llegan a segundo básico – ya sea porque terminan abandonando o repitiendo primero básico, o porque jamás llegan a matricularse a segundo básico. Esto puede resultar en consecuencias negativas para los niños y también tiene implicaciones graves para el sistema educativo de Nicaragua. Otros riesgos que amenazan el bienestar de los jóvenes nicaragüenses son la desnutrición, embarazo juvenil y matrimonios tempranos, trafico de niños, explotación sexual, pandillas, y VIH/SIDA.
Las Cifras
- La población de Nicaragua es muy joven — 60% es menor de 17 años;
- Más de 80% de las 5.5 millones de personas que viven en Nicaragua viven con menos de $2 al día;
- 50% de la población del país vive en condiciones de pobreza
Nuestra Respuesta
Seguridad Alimenticia
Save the Children trabaja con madres solteras para mejorar y diversificar la dieta familiar. Esta familia empezó a criar gallinas que ponen más huevos que las especies tradicionales.
Nuestros programas benefician a niños y sus familias, especialmente a familias con madres solteras de cuatro municipios del Departamento de Chinandega. También organizamos agricultores que producen cultivos no tradicionales de alto rendimiento en grupos o asociaciones, mejoramos técnicas agrícolas (diversificación de cultivos, almacenamiento de granos, producción pecuaria), apoyamos la pequeña industria en comunidades rurales, y trabajamos con las comunidades para asegurar la sostenibilidad del programa. En los últimos cinco años, la desnutrición bajo del 22% al 12 % en niños menores de 3 años dentro de las comunidades donde se llevo acabo el programa.
Programas Salud
Save the Children concentra sus esfuerzos para mejorar la salud materno infantil, brindando vacunas, micro nutrientes, y promoviendo practicas de higiene.
Educación
En Buena Esperanza, una comunidad rural en el Departamento de Chinandega, Save the Children utiliza una combinación efectiva de programas de desarrollo infantil e intervención en primero básico para asegurarse que los niños en áreas rurales remotas tengan acceso a una educación de calidad y para disminuir los altos índices de abandono y repetición del primer curso de primaria.
Programas para jóvenes
Debido a la alta incidencia de trafico de niños, pandillas, y embarazo juvenil en jóvenes entre 12 y 24 años de edad, Save the Children implementa programas de educación de salud reproductiva y programas de sustento, los cuales incluyen proyectos de empresas comunitarias y financiamiento para microempresas.
Planes para el futuro
Con 27 años en Nicaragua, Save the Children continuará trabajando para mejorar el desarrollo infantil y la educación primaria, entrenando y brindando asistencia técnica a los educadores. La agencia trabajará para incrementar la calidad de vida de adolescentes en áreas rurales, ofreciendoles oportunidades económicas, educación de salud reproductiva, y programas de prevención de VIH/SIDA. Adicionalmente la salud materno infantil será apoyada a través de una estrategia de crecimiento y de asesoramiento en salud que involucre a la comunidad. Programas para mejorar el acceso a agua potable y seguridad alimenticia serán implementados para disminuir la desnutrición crónica de los niños, y se dará asistencia agrícola y oportunidades económicos para familias vulnerables y familias de madres solteras.
La Vida en Nicaragua — Contado por un estudiante de primero básico
"Mi nombre es Victor y tengo 7 años. Yo voy al colegio Buena Esperanza. Mi profesora es la Sra. Blanca. Ella dice que soy muy listo y que aprendo rápido—y creo que es cierto porque sé como escribir mi nombre. Como estoy en primero básico, me faltan cinco años para llegar a sexto básico, y cuando llegue, me voy a graduar como el mejor estudiante! Ella dice que necesito ser buen estudiante para que así cuando crezca sepa muchas cosas y pueda encontrar un trabajo más rápido y ganar más dinero. Voy a ser un secretario bilingüe porque voy a poder hablar inglés, y luego voy a ser presidente, y voy a saber cocinar como mi papá que es cocinero, pero no pondré cebolla en mi comida porque es horrible.”







